Almas desde el alma de Jose Kentenich por Carla Ortiz

Almas  desde  el  alma de Jose Kentenich

 

La obra de Schoenstatt y el alma del fundador Padre  Jose Kentenich. Se comienza con las palabras de él;“Me hace tomar conciencia de que no tengo derecho a considerar  y tratar la historia de mi alma como un secreto personal, sino que he de concebirla como patrimonio común de la familia, porque la historia de esta  es una ampliación y reiteración de la historia de mi alma”.

El Padre Kentenich se pone una tarea de relacionarse íntimamente con los suyos. También  él  afirma que esta misma medida de cercanía la tienen sus seguidores, como comunidad espiritual  uno en el otro,  con el otro para el otro y el como Cabeza de familia siempre para conducir a Dios.

Este querer hacer familia  lo expresa como anhelo  desde una oración que reza desde pequeño.  “dame almas y todo lo demás tómalo para ti”.para todos estar en el  corazón de Jesús y Maria.

“No quiero nada para mi solo lo que recibo  lo empleo  para que mi corazón sea grande, dejar de lado los placeres, estar dispuesto a hacer sacrificios para cargar las tribulaciones de la familia e interesarse por   todos”.

En su espíritu misionero quiere encender el mundo allí donde se le presente la oportunidad. El dice: “así como yo me brindo, así serán formados los que acuden a mí, lo que yo les diga germinara  en ellos.

La cercanía a la Santísima Virgen la llama Nada sin tí pero también la amplia a sus seguidores,  nada sin nosotros, nada sin entre nosotros un gran vínculo humano. Es la Santísima Virgen la que tiene que implorar las gracia así como nos pertenecemos unos a otros, nos arraiguemos  en su corazón y en el corazón de Dios.

El reino de Dios es su motivación por el cual quiere entregar sus energías. Y a lo que posteriormente invita a la familia de Schoenstatt                                            Sus sueños  están dirigidos hacia configurar un corazón humano  en que la persona sea autónoma, educándose a si misma, tomando las riendas de su propia vida, ligándola a ideales resultado de su propia convicción, anhelo y amor. Desde esta premisa  su primer lineamiento de la obra de Schoenstatt le propone a los jóvenes  sacerdotes que educa “Bajo la protección de María queremos educarnos a nosotros mismos para llegar a ser personalidades firmes libres y sacerdotales”.

Su sacerdocio lo desarrolla en la comunidad fundada por Vicente Pallotti,  con la tranquilidad seguridad y audacia de un hombre anclado en Dios, observando sus designios desde los signo de los tiempos, con una visón orgánica de los sucesos, con la fuerza de la alianza con María que el propone como segundo paso de la obra de Schoenstatt, le permite construir la obra desde esta comunidad, fiel a Palotti[1] y a su Sociedad del Apostolado Católico, pero diferente a ella.

A propósito de los veinte y cinco años de sacerdocio de Jose Kentenich, veinte un año después de la fundación,  el año 1935, desarrollándose como Cabeza de la familia permite ser protagonista y celebrarse para analizar y educar a los suyos acerca de lo vivido, aunque significara cambiar la percepción de si mismo, ya que hasta ese momento se sentía fundido en la Santísima Virgen y en las gracias del santuario. Con una fuerte conciencia instrumental mariana.

Quiere estrechar los lazos familiares agradeciendo y promoviendo la fidelidad a   los que ya murieron, congregantes héroes, hermanas, especialmente a San Vicente Palotti, Jose Engling y a los que en el futuro reconquisten Schoenstatt para sí.

A los que en ese momento tienen ligada la vida a él los llama a sentirse unidos unos con los otros como lo ha querido Dios Trino desde toda la eternidad. Agradece a cada uno la abertura de su alma que le permitió desarrollar una espiritualidad.

También la oportunidad de poder servir y comenta: “un hombre que ama, que ha puesto su amor en el corazón de Dios participa de inmensa riqueza del amor de Dios”.

Rescata la entrega que cada uno ha tenido, la sangre del corazón que ha hecho comunidad en unión de corazones.

Resalta el protagonismo responsable  de sus seguidores, especialmente cuando él intencionalmente no participa en la reunión de Hoerde cuando se funda la federación.

Reconoce en las hermanas de María una pedagogía de ideales, de movimiento y de anticipación de los hechos propio de la madurez.

Por ultimo reitera que todo lo que se ha gestado a través de él ha sido por la querida Madre tres veces Admirable de Schoenstatt que el amor a Ella ha permitido la armonía orgánica evitando excesos espirituales. Desde que ella se estableció en el santuario puso a su disposición su poder y su corazón maternal junto con regalarle colaboradores, Un siervo de María nunca perecerá

¡Fidelidad por fidelidad, amor por amor¡

 

En otra oportunidad, veinte años después, él se analiza como educador, psicólogo y filósofo, acogiendo analizando y conduciendo la vida, pero lo mas importante es su impronta de Buen Pastor que da su vida por sus ovejas con una paternidad profundamente anclada en Dios, para llevar a los suyos hacia la plena libertad de los hijos de Dios, hacia el monte de la perfección.

El Padre  José  Kentenich dice haber aprendido del libro de la vida del alma de las personas y de las conferencias. Tiene el pálpito de la época en la mano. Sabía donde le apretaba el zapato al oyente y hacia donde estaba orientada la receptividad de su corazón. En el existió una  polaridad entre cercanía y lejanía espiritual que confluyeron en un amor a Dios y al prójimo caracterizado por una mesurada calidez  y por la capacidad de vencer todos los obstáculos.

Se reconoce como analizador de las motivaciones e ideas  de las personas remontándolas a Dios y como iluminación  del Espíritu Santo  que el integró en un piedad tridimensional y un sistema pedagógico global.

 

Se compara con el santo cura de Ars en relación a las horas que esta con almas que conduce a Dios. Siente que se le regala la pasión de San Pablo, Todo para todos y todas las cosas instauradas en Cristo.

En su cumpleaños setenta y tres se reconoce en la forma que Dios se dirige al profeta Isaías. Mío eres tu con tu misión original. Describe su misión;  Anunciar al mundo el misterio de la Santísima Virgen, darla a conocer a nuestra época en profunda biunidad con Cristo y con la misión específica, como la Colaboradora permanente de Cristo, como la Corredentora y Mediadora de las gracias.

         

 

 

 

 

Comentarios a su modernidad.

El estudioso padre Jose Kentenich toma de su vida, toda vida que se le acerque  y de sus estudios la espiritualidad del nuevo hombre de la nueva comunidad, con una solidad unidad de vínculos entre lo natural y lo sobrenatural para la vida de cada uno. Aparece con una vida natural, natural para todos, por eso que su obra aparece atrayente, y como respuesta universal.

En su forma de vivir el vínculo con la Trinidad recoge lo que el alcanza a conocer ,por la época histórica y el tiempo comunicacional ,a simple vista pareciera que se hubiera dedicado a copiar a otros, Francisco de Sales,. Grignon de Monfort, Alfonso Maria de Ligorio, Teresita de Lisiux,  San Ignacio y otros Sin embargo aparece con una propuesta nueva que también la plantean otros un poco más tarde o con menos fuerza, como se expresa en partes del Concilio Vaticano II y luego Juan Pablo II con su historia personal tan simil, y sus escritos en su pontificado.

Hasta aquí  su familia seguidora puede estar contenta orgullosa, sin embargo se nos queda atrás la gran propuesta con la que se terminan los escritos que se nos entrego.Anunciar al mundo el misterio de la Santísima Virgen, darla a conocer a nuestra época en profunda biunidad con Cristo y con la misión específica, como la Colaboradora permanente de Cristo, como la Corredentora y Mediadora de las gracias.

Históricamente la familia ha expresado esta idea  en la Cruz de la Unidad o la Chilekreuz.

Quizás esto fue resultado al igual que el Padre Kentenich inspirado por el Espiritu Santo, pero su familia no tiene  la conciencia de la profundidad de ese anuncio que es lo que se espera que la iglesia proclame como dogma, que aunque existe ruido entorno a ello, se esta lejos de alcanzarlo.

         

Carla Ortiz



[1] Me permito distraerme hacia la familia de Schoenstatt que al  acercarse a cumplir cien años de la alianza del fundador  son muchos lo que han seguido sus huellas sin embargo la   fidelidad a Palotti pareciera haberse quedado en el camino.

 

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