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La Iglesia en América Latina: BRASIL
Una mirada al continente del papa Francisco (X)

Por José Antonio Varela Vidal

LIMA, 22 de julio de 2013 (Zenit.org) – Ofrecemos a nuestros lectores un nuevo artículo de la serie sobre la Iglesia en América Latina, con la presencia ya del santo padre en dichas tierras…

Conscientes del interés que viene suscitando el subcontinente del papa Francisco, ZENIT viene difundiendo el valioso estudio del Observatorio Pastoral del Celam (OPC), que nos acerca a la realidad pastoral, social y devocional de los pueblos latinoamericanos.

En esta oportunidad, conoceremos un poco más a la Iglesia del Brasil, un país ubicado en la zona centro-este del continente sudamericano, con una extensión de 8.514.215 km2, que acoge a cerca de 191.480.630 habitantes, de los cuales el 69% serían católicos.

Orígenes de la Iglesia Católica brasileña

Los misioneros jesuitas, franciscanos y benedictinos fueron los primeros evangelizadores de Brasil. El padre Manuel da Nóbrega junto con Juan de Azpilcueta, Leonardo Nunes, y más tarde José de Anchieta establecieron las misiones jesuitas en Salvador y São Paulo dos Campos de Piratininga, hoy São Paulo. Los jesuitas estuvieron presentes en la fundación de Rio de Janeiro.

El papa Julio II erigió la diócesis de São Salvador da Bahia, el 25 de febrero de 1551, y nombró a Pedro Fernandes Sardinha como primer obispo. Fue elevada a Arquidiócesis por Clemente IX, el 16 de noviembre de 1676. El 19 de julio de 1575, el papa Gregorio XIII erigió la Prelatura de São Sebastião do Rio de Janeiro, que pasó a ser diócesis el 16 de noviembre de 1676, y arquidiócesis el 27 de abril de 1892.

Una comunidad que sirve

Según se lee en el OPC, la Iglesia en Brasil cuenta con 40 Arquidiócesis, 212 Diócesis, 13 Prelaturas, 3 Eparquías, 1 Vicariato Apostólico y 1 Ordinariato de Rito oriental y 1 Ordinariato Militar.

Con un total de 455 obispos cuenta la Iglesia católica en Brasil, de los cuales 67 son eméritos, dos cardenales, 19 arzobispos, 355 obispos y 12 obispos auxiliares. Funcionan en Brasil 9.222 parroquias, que son atendidas por 9.951 presbíteros diocesanos, 6.902 presbíteros religiosos y 1.456 diáconos permanentes. Participan en las labores de evangelización 13.282 religiosos y 32.827 religiosas, que forman parte de la Conferencia de los Religiosos del Brasil.

Existe un Consejo Nacional de Laicos que reúne a los movimientos apostólicos y grupos eclesiales. Son muy importantes las Comunidades Eclesiales de Base, que se reúnen periódicamente en los Encuentros Nacionales.

Por su parte, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil – CNBB, está organizada en 17 Regionales con el fin de prestar un mejor servicio de animación a las jurisdicciones eclesiásticas. Las Regionales son las siguientes: Norte 1 y Norte 2; Nordeste 1, 2, 3, 4 y 5; Este 1 y 2, Sur 1, 2, 3 y 4, Centro Oeste, Oeste 1 y 2 y Noroeste.

El OPC explica que “la unidad eclesial, el cuidado de los fundamentos doctrinales, la atención pastoral y la superación de las actitudes conflictivas caracterizan a la Iglesia católica en Brasil, en las diferentes etapas y momentos de su presencia en una sociedad que tiene grandes problemas y posibilidades para superar sus limitaciones”.

Relación Iglesia-Estado

El análisis del OPC permite saber que la firma de un Acuerdo entre la Santa Sede y la República Federativa de Brasil, el 8 de noviembre de 2008, buscó responder a la exigencia de carácter jurídico mediante el Estatuto Jurídico de la Iglesia Católica en Brasil. El 7 de Octubre de 2009 se aprobó, por unanimidad, en el plenario del Senado Federal tanto este acuerdo con la Santa Sede como el Estatuto Jurídico de la Iglesia Católica en Brasil. Se trata de asuntos como la libertad de culto, el reconocimiento de los ministros religiosos y las disposiciones para la enseñanza religiosa en las escuelas públicas.

Según el mismo Informe, “se han presentado tensiones con el Estado en razón de proyectos y prácticas contrarios a la ley natural, el respeto a la vida y la familia, la protección de los pueblos indígenas (reserva indígena “Raposa Serra do Sol”) y de los campesinos”.

Sobre la enseñanza religiosa escolar, el artículo 11 del Acuerdo entre la Santa Sede y la República Federativa de Brasil, del 8 de noviembre de 2008, dice: “La República Federativa de Brasil, en observancia del derecho de libertad religiosa, de la diversidad cultural y de la pluralidad confesional del País, respeta la importancia de la enseñanza religiosa en la formación integral de la persona”. Y el en el párrafo 1º se lee: “La enseñanza religiosa, católica y de otras confesiones religiosas, de matrícula facultativa, constituye una asignatura de los horarios normales de las escuelas públicas de enseñanza primaria, asegurado el respeto a la diversidad cultural religiosa de Brasil, en conformidad con la Constitución y con las demás leyes vigentes, sin ninguna forma de discriminación”.

Presencia en la sociedad

El OPC resalta que la Iglesia católica “goza de buen prestigio en la sociedad brasileña gracias a la labor que ha desempeñado durante muchos años en temas de interés nacional”. La Amazonia es un punto de preocupación para la Iglesia en Brasil, es así como ha conformado una Comisión Episcopal con esta finalidad y dedicó la Campaña de Fraternidad de 2007 a este tema. Se han realizado varios encuentros con los Obispos de regiones fronterizas que comparten la Amazonia.

Tal vez, la acción pastoral más significativa que realiza la Iglesia brasileña es la Campaña de Fraternidad que en 2012 llegó a la número 42. La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) señala que la Campaña de Fraternidad ha sido desde 1963 “una gran actividad de 
evangelización que se realiza durante el tiempo de Cuaresma para ayudar a los cristianos y a las personas de buena voluntad a vivir en fraternidad, comprometidos concretamente en un proceso de transformación de la sociedad a partir de un problema especifico que exige la participación de todos para su solución”.

Acciones pastorales

Las “Directrices de la Iglesia en Brasil”, que periódicamente establece la CNBB orientan y animan la acción pastoral de las jurisdicciones eclesiásticas, apoyadas por las Regionales que cuentan con equipos y materiales para concretar esas directrices. Para atender las necesidades de evangelización en este enorme las jurisdicciones eclesiásticas, las Regionales y a nivel nacional la CNBB, se trabaja en diversas pastorales, que buscan responder a la gran variedad de situaciones, personas, experiencias.

El OPC informa que algunas de estas pastorales están centradas en Movilidad Humana, Juventud y Niñez, Pastoral Carcelaria, Pastoral de la Salud, Pastoral Afro-Brasileira, Tierra y Cultura. Asimismo extienden su trabajo a las áreas de Turismo, Trabajo, Universidades, Educación, Pescadores, Familias y Enfermos.

En Brasil la Iglesia tiene cuatro canales de televisión: Red Vida, que une a todas las diócesis del Brasil; TV Canción Nueva, canal de las comunidades de vida carismática; TV Siglo 21, canal carismático católico y; TV Aparecida, canal del Santuario Nacional de Aparecida. Hay 
numerosas radios católicas distribuidas por todo Brasil de corta frecuencia, pero que tienen mucha importancia a nivel local por el servicio que prestan. Existen también algunas editoriales de libros como: Ediciones Loyola; Editora Voces; Editorial San Pablo; Ediciones Paulinas; Editorial Salesianos; Editora Ave María; Editora Santuario; Ediciones CNBB.

Santos brasileños

Los devotos en Brasil veneran a santa Amabile Lucía Visintainer (Santa Paulina del Corazón agonizante de Jesús: 1865 – 1942), quien llegó a Brasil siendo una niña, se hizo religiosa y fundó la Congregación de las Hermanitas de la Inmaculada Concepción para atender a los más pobres y enfermos. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 18 de octubre de 1991, en Florianópolis, estado de Santa Catarina. Fue canonizada el 19 de mayo de 2002. Es la primera santa brasileña.

También a san Antonio de Santa Ana Galvão, Frei Galvao (1739 – 1822), fraile franciscano, muy devoto de María Inmaculada, ferviente adorador de la Eucaristía, consagró su vida a los afligidos, a los enfermos y a los esclavos de su época. Fue canonizado por Benedicto XVI el 11 de mayo de 2007. Es el primer santo brasileño.

SE tiene también una gran devoción a la beata Albertina Berkenbrock (1919 – 1931), laica, virgen y mártir. “Tres palabras son particularmente recurrentes en los testimonios de quienes conocieron a Albertina: “delicada”, “modesta” y “reservada”, se lee en su biografía. Otro elemento que emerge con fuerza de los testimonios es su gran sentido de caridad, “que manifestaba acompañando a las niñas más pobres, jugando y compartiendo con ellas su pan” . El 16 de diciembre de 2006 el papa Benedicto XVI firmó el decreto sobre el martirio de la sierva de Dios, a manos de un violador. Fue beatificada por él mismo el 20 de octubre de 2007.

Santuarios marianos

Algunas de las más importantes advocaciones de los brasileños a la Madre de Dios, han sido obsequiadas con grandes santuarios que perfuman el país de un extremo a otro. El más conocido e importante es el de Nuestra Señora de la Concepción de Aparecida  en São Paulo. Junto a este, podemos destacar los de Nuestra Señora del Carmen en Campinas, São Paulo y en Recife, Pernambuco.

También se venera a María en los santuarios de Nossa Senhora da Conceição da Praia (São Salvador da Bahia), Nossa Senhora das Graças (Nova Xavantina, Mato Grosso), Nossa Senhora da Luz (Curitiba) y en la Catedral Basílica de Nossa Senhora das Neves en Paraíba.

Para conocer más de la Iglesia brasileña (en portugués) aquí

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